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miércoles, 3 de abril de 2013

¿Cuál es tu sueño?

Me fui 5 días a la playa. Necesitaba recargar baterías, darme un poco de espacio en esta vida que se está sintiendo un poco crowded en estos días y quería profundamente ver a mis amigos. 


En particular me fui a ver a mi querido Tattoo-boy, quién esta haciendo su sueño. Como diría la canción "with a little help from his friends" ha creado un lugar en el mundo para él y todos quiénes quieran unirse. Me sentí orgullosa y me emocionó ver lo lejos que ha llegado a la hora de crear New Ruins.  

Tattoo-boy es una persona que hace amigos con una facilidad que envidio. Y es un buen amigo. Y tuvo una idea brillante el día que se le ocurrió que para lograr su sueño, bastaba pedir ayuda de quiénes lo queremos. Se ha sabido rodear bien, de personas inteligentes, con diversos intereses y capacidades y ahora pudo recibir la ayuda que necesita. Desde quiénes van y cargan piedras hasta Video-Girl que hace documentales sobre la forma en que él crea su mundo... sus amigos son determinantes a la hora de hacer su sueño realidad. 

Yo lo ayudé como mejor pude, leí sus documentos, puse a su disposición mi conocimiento de las comunicaciones, los asuntos públicos y todas esas cosas de las que nunca habíamos hablado a profundidad pero que veo pueden ser un ladrillito en lo que él construye. 

Y mientras pasaba mis días admirando lo que está haciendo, una tarde Video-Girl, Tattoo-Boy y yo hablamos sobre el proceso, sobre cómo él estaba haciendo sus sueños... y entonces Tattoo-Boy pregunto "y  cuál es tu sueño"... la pregunta era para Video-Girl pero yo me quedé el resto de la tarde pensando...

¿Cuál es mi sueño?

Últimamente siento que ando haciendo muchas cosas, que ha habido proyectos que me emocionan y cambios positivos en la oficina... pero yo sé cuáles son mis sueños y no sé si necesariamente estoy trabajando para lograrlos.  

Y es momento de hacerlo. Como bien dijo Video-Girl... de dejar de tener miedo a las cosas que quiero y dar los pasos para vivir la vida que quiero como quiero. 

Claro... la lección de todo eso, es que la mejor manera de lograrlo es abriéndome, así como las tortugas que liberamos, que caminan solas hacia el mar pero luego de haber sido incubadas y llevadas entre todos hasta la arena... necesito confiar en los que quiero para que con su ayuda, yo pueda hacer mis sueños realidad. 


miércoles, 27 de junio de 2012

Silver Lining o por qué quiero tanto a mis amigos

La bonita GabiDearest escribió un hermoso post con sus reflexiones sobre mi terminada. Y yo en esta sensibilidad en la que ando, claro terminé llorando frente a la compu. Con unas ganas increíbles de irme a Bogotá, caerle de sorpresa y llevármela de paseo para cantar a gritos en el carro como cuando estábamos en la universidad (porque la verdad es que Gaby y yo no hemos crecido y en el fondo nos siguen gustando los mismos planes, nos reímos de los mismos chistes y hacemos los mismos dramas que cuando teníamos 20 años). 

Y entonces me quedé pensando. Que con todo y que siento que estoy muy sola, que lo que necesito es irme a emborrachar con mis amigas hasta que se me pase esta infelicidad.... en estos días he recibido muchísimo cariño. Me han oído, me han abrazado y me han recordado que voy a estar bien. No ha importado si ha sido a través del teléfono, del whatsapp o en persona, ahí han estado los que me quieren. Los que siempre están. 

A punta de teléfono, Adri me ha oído y consolado; con mensajes Linis y yo descubrimos que aún en la distancia, estamos juntas cuando el universo se coordina para que vivamos la misma situación al mismo tiempo; Pollo me ha conversado, ha hecho chistes y me ha escrito dándome su apoyo al momento de descubrir que en el fondo el man era un Lio; Sarah estuvo desde el comienzo lista para oírme como siempre; las de la oficina y las de la maestria se han encargado de distraerme, acompañarme y darme los abrazos que me han hecho falta. Tattoo-Boy me ha mandado canciones para animarme, V hizo un par de reflexiones importantes por bbchat y claro ahí ha estado el amigo-erótico para que a punta de humor negro yo me pueda reír en los momentos donde solo parecería que puedo llorar. Hasta los que me han escrito por Facebook y Twitter para decirme que qué cagada, pero que de esta se sale.

Y ahora pienso que la sensación de que lo más difícil a la hora de superar esto será el sentirme sola y perder la compañía... en realidad es cuestión de perspectiva. Porque en el fondo, sin importar la distancia, tengo un montón de gente que realmente me quiere y me ayuda a estar bien. En lo que hay que concentrarse es en aumentar el círculo para tener más planes y más actividades. Sabiendo siempre, que lo único que no me falta es cariño.



Deep down you knew that it was wrong
That little voice was telling you the truth
And now you hear it loud and clear
Screaming right in to your ear
Get up out of bed
Right foot, left foot moving
Get out of your head
Soon you'll be improving

 


viernes, 30 de marzo de 2012

Dos de tres

La otra noche me fui a celebrar con Tattoo-Boy que por primera vez en semanas salí a mi hora (mi vida es así de patética últimamente), y hablamos de cómo a veces uno encuentra a alguien chévere pero que no es atractivo y él salió con una de sus máximas respecto a las mujeres. Según él:

"women can only be two out of three: hot, cool or sane".

Y cuando lo pienso, es un poco cierto... Por mucho tiempo salí con los psicópatas donde siempre eran dos de tres (atractivos y completamente locos o chéveres y completamente locos) pero quiero pensar que la terapia y la experiencia han servido y hoy en día ya no es así. Sin embargo, al pensarlo bien, creo que hay un nuevo dos de tres:

  • Atractivos
  • Chéveres
  • Comprometidos

Al mirar los últimos personajes... ese siempre ha sido el problema. Pueden son chéveres y atractivos, pero entonces son unos yo-yo's humanos incapacitados de comprometerse. O encuentra uno a los chéveres y que pueden comprometerse pero sin atractivo alguno.

Pero volvemos a que la terapia sirve. Y hoy puedo ver que realmente necesito a alguien que se comprometa, que esté conmigo para que las cosas puedan salir bien. Y a veces, cuando los astros se alinean y uno ha pasado por tantas cosas y ha trabajado tan duro en estar bien... uno descubre que para que alguien cumpla la tripleta, es necesario cumplirla uno primero. Y hoy siento que por fin estoy comprometida conmigo misma y con lo que soy, que soy chévere y que hay muchas cosas de mí que son atractivas.

El resto... ya sucederá.

domingo, 5 de febrero de 2012

What if I Had Never Met You?

Carrie: Today I had a thought. What if I... what if I had never met you?

A veces parece que nada tiene sentido. Que la vida es una sucesión de eventos aleatorios. Y yo nunca he tenido una postura clara respecto a la idea del destino. No me gusta pensar que todo esta planeado y que da lo mismo lo que haga, las cosas serán cómo alguien escribió en alguna parte. Pero también me cuesta pensar que nada tiene sentido.

Y hay días donde miro atrás y veo las conexiones. El camino. Es claro como decisiones pequeñas alteraron toda mi vida. Cosas que sucedieron muchos años antes de que yo naciera tendrían un efecto inmenso en mi historia.

Una de mis películas favoritas ese Sliding doors, la cual cuenta de manera paralela dos historias. El momento decisivo es algo absolutamente trivial y aleatorio: la protagonista se sube o no en el metro. Y ahí todo cambia. En una vida ella encuentra a su marido siéndole infiel. En la otra ella nunca se entera. Y cada historia es totalmente diferente.

Y así creo que es la vida. Uno nunca puede saber realmente qué hubiera pasado si no se hubiera subido al metro, pero si puede ver todas las cosas que se desencadenaron por ese pequeño evento. Así por ejemplo mi bisabuelo se murió unos días antes de que mi mamá fuera a su excursión cuando estaba a punto de graduarse del colegio. Y creció con la frustración de no haber ido, oyendo las historias de sus amigas y sintiéndose aislada de esa experiencia. Muchos, muchos años después, cuando yo llegué al final del colegio, no tenía ganas de ir. No le veía tanto sentido y creía que era un desperdicio de dinero, el cual quería gastar viajando por el mundo. Pero mi mamá insistió. Sabía que sería importante, que sería una puerta para conocer gente y ver otras cosas. Y sí que lo fue. Conocí a quién hoy, 12 años más tarde, sigue siendo mi mejor amigo, conocí a muchos que me hicieron feliz y que me enseñaron, me moldearon y me mostraron otra forma de ver las cosas. Algunos que ni siquiera fueron tan importantes tuvieron un enorme impacto en mi vida. Uno de ellos, cuando llegué a México me insistió en que me metiera a Couchsurfing como mecanismo para conocer gente. Y de ahí salió el amigo-erótico y de ahí también salió Tattoo-boy. ¿Cómo hubieran sido estos años sin ellos? ¿Cómo hubiera sido mi vida en México sin ellos? Me han abierto a nuevas experiencias, mundos de conocimiento, películas, lugares y formas de vivir. Me han dado la oportunidad de conocer a otros a través de ellos y me han hecho mejor persona. Y no puedo olvidar que si no hubiera conocido a Tattoo-boy tampoco habría conocido a Open-Boy y tal vez seguiría escondiéndome detrás de una coraza para que no sentir.

Podría seguir... pero la enseñanza es clara. Las cosas pasan cuando uno sale de la casa, se abre a otras cosas, otras personas y le da chance a la vida de encontrarlo con gente que aunque uno ni se imagine, podrá ser quién transforme todo.





viernes, 3 de febrero de 2012

Eight ways to win your heart.

Sigo con el ejercicio. Esto será de mucha utilidad para cuando el universo decida mandarme a alguien decente con quien salir.

Day Three: Eight ways to win your heart.

  1. Ser inteligente, muy inteligente.
  2. Entender el sarcasmo, la ironía y manejar un humor negro te harán llegar muy lejos conmigo.
  3. Tener intereses variados (y preferiblemente de cosas que yo no conozca) es clave ya que me gusta cuando me enseñan cosas nuevas, pero es necesario que les guste la política y el cine.
  4. Eso sí tienen que disfrutar de las cosas light, donde se me ofendan porque quiero ir a ver una película donde las cosas explotan y a cambio exijan ir al documental mudo en blanco y negro iraní, les pego.
  5. Ser detallistas pero no cursis. Medio oso de peluche y salgo corriendo.
  6. Ayuda tener un buen rabo, ser flaco y tener el pelo en desorden.
  7. ¡Ni un yo-yo más en mi vida! Sentimientos claros, ganas de estar conmigo y nada de andar apanicándose porque sintieron algo.
  8. Tattoo-boy dice que a las niñas siempre se les debe mantener fed, warm and dry... y es una buena forma de garantizar que yo este de buen genio. Solo añadiría un corolario y es descansada, meaning nada de despertarme, ni andar jodiendo la vida cuando estoy recién levantada.

Ahora... ¿quién se anima?


viernes, 30 de diciembre de 2011

Despidiéndome del 2011

La lección de la noche: conócete a ti mismo.


Ayer fui a tomar un larguísimo café con Pollo, que por supuesto terminó en un par de ginebras, una cena y una sobremesa con meseros revoloteando a nuestro alrededor con ganas de que nos fuéramos ya a la casa.


Hablamos del año, de todo lo que ha pasado y cuánto nos ha cambiado la vida, para que al final, casi todo siga igual. Por muchos años, al final de cada año, me tomaba el trabajo de escribir un resumen de lo que había vivido. Por algún motivo, dejé de hacer esto cuando llegué a México.


Pero el 2011 ha sido muy largo, muy intenso y muy profundo para no escribir al respecto.


El año empezó conmigo derrotada. Me cuesta un poco de trabajo de pensar en cómo pasé los primeros meses. Decidí poner distancia con Tattoo-boy para no salir herida cuando él se fuera del país. Barreras sobre barreras, muros sobre muros. Y se fue dejándome un vacío extraño de saber que él no era, que no lo sería y con la infinita sensación de que nadie lo sería. Los meses pasaron y mientras escribo esto, sigo teniendo problemas recordando esa época, tal vez por el hecho de que iba en automático, viviendo sin ganas, haciendo lo que tocaba, sin sentir.


Me aburrí en la casa, me mudé y traté de pensar que sería un nuevo inicio. Pero de nada sirvió cambiar de escenario cuando la sensación de haberme rendido, llenaba gran parte de mis días. Para complicar un poco más las cosas, los que en un momento consideré mis grandes amigos, mi familia en México, se desvanecieron dejando solo preguntas sobre su ausencia.


El único momento de ese inicio del año donde me sentí realmente bien, fueron los 4 días que vine a Colombia para el matrimonio de Adri. Por primera vez desde que me fui del país, sentí que encajaba, que mi presencia tenía sentido y esa sensación de incomodidad que tantas veces he sentido desde que vivo en México, no estuvo por ninguna parte. Como le diría mucho después a Open-Boy, fueron los 4 días más felices en mucho tiempo. Y fueron así de felices porque sentí que estaba compartiendo algo realmente grande con alguien a quién quiero con el corazón, porque tuve tiempo de estar con los que más quiero, de ver a mi familia y tener un día de felicidad con mi mamá. Por una vez, no tuve la culpa de no estar en los grandes momentos de la gente que quiero. Estuve y fui parte. Y eso significó mucho más de lo que me pude haber imaginado.


Pero regresé para seguir en el piloto automático de siempre, con la certidumbre de que no había, ni habría, a nadie a quién querer.


It was the best of times, it was the worst of times.


Y una noche, en una salida de guía turística mi vida cambió. Le decía a Pollo que aún recuerdo la sensación cuando Open-Boy abrió la puerta y yo lo vi por primera vez. Sonará cursi, pero desde el saludo, yo sentí que algo se movió en mi interior. Dadas las circunstancias, inicialmente me negué a aceptar que me gustaba, pero sin darme cuenta a qué horas, mi corazón volvió a abrirse. Encontré a alguien con quién me conecté como jamás lo había hecho, que me hizo sentir lo que pensé imposible, a quién amé como jamás he amado y quién me amó por lo que soy. Fueron los mejores y los peores días de mi vida. Ya no hubo barreras, no hubo muros, no hubo nada. Solo el amor que sentimos y la profundidad de una conexión que muchos meses después aún resuena en mi vida. Por primera vez entendí lo que era amar a alguien tanto, que su felicidad era más importante que el estar juntos; en la medida en que comprendí que para él la única opción posible de estar bien y ser feliz era alejándose, lo dejé ir, con la esperanza de que él este en lo correcto y así pueda tener una vida con la felicidad que se merece.


Open-Boy fue un terremoto cuyo impacto aún no termino de vivir. Y, como todos los clichés, tan rápido como llegó, se fue; dejándome destruida y sin saber cómo armar mi vida, sabiendo que era posible sentir amor pero que no era posible tener su amor. Los días que siguieron fueron de los más dolorosos de mi vida. Hoy me parece como si solo hubiera habido llanto en esa época de mi vida, volqué mi corazón en este blog y traté de exorcizar mi dolor a punta de palabras y canciones. Como nunca antes en mi vida, la música llenó mis días y me apoyé en las palabras de otros para decir una y otra vez lo mucho que me dolía su ausencia, sus palabras, su silencio. Mi frustración ante una vida que no era posible.


Pero ni el harakiri emocional que fue Open-Boy logró convencerme que era posible encontrar a alguien con quien compartir mi vida. Fue necesario que en medio de la inmensa tristeza, apareciera el Sr. S para que yo empezara a contemplar que las cosas pueden ser distintas. Unos besos atorados de sentimientos se convirtieron en salidas donde yo sentía algo distinto al dolor de la ausencia de Open-Boy. De repente me encontré disfrutando del Sol, teniendo conversaciones inteligentes y ante todo, me encontré sintiendo.


No era igual. No era tan profundo. No era tan intenso. Pero yo sentía. Y el Sr. S, también sentía. Y eso tuvo un gran efecto en la forma en que veía el mundo. Para lograr salir del hondo hueco en el que me metí, fue necesario volver a terapia. Y ahí aprendí la importancia de preguntarme para qué y no por qué. De dejar entrar y de tener confianza en el universo y sobre todo en mí. Volví a confiar en que las cosas saldrían bien. Hoy pienso y siento que las cosas, saldrán bien.


Y mientras pasaba mis días asoleándome, yendo a terapia e intentando terminar de dejar ir a Open-Boy, el universo se encargó de obligarme a frenar y detenerme. Me tocó darme contra el mundo, terminar en muletas y con el cuerpo totalmente golpeado, para que yo me permitiera estar conmigo misma, para que dejara de esconderme en la música, las películas, las series de tv. Tuve que parar, descansar, aceptar el silencio y la soledad. Con dolor acepté que el Sr. S nunca sería alguien dispuesto a estar de la forma en que yo quiero y lo solté también a él, agradecida de que al hacerme parte de su vida, me hubiera permitido recobrar la confianza en las posibilidades.


Al mismo tiempo, por fin dejé ir a V, quién tras repetir las promesas de siempre, continuó siendo una ausencia cuando más lo necesitaba. En las últimas sesiones de terapia he hablado mucho sobre la importancia de poner límites. Es algo que me cuesta trabajo y que me ha generado grandes problemas. Con V fue necesario soltarlo y darme cuenta que él realmente hacía mucho no era parte de mi vida. Anoche encontré algunas conversaciones que tuvimos cuando éramos más cercanos y me dolió su ausencia; lo veré próximamente pero ya no quiero continuar en una dinámica donde él promete, yo me ilusiono y luego enfrento la realidad de una ausencia. Quiero pensar que podré tener un contacto casual como lo tengo con tantos en Colombia, pero yo ya no quiero nada más profundo.


En septiembre, volví a Colombia, en muletas y por primera vez, en un plan distinto a las vacaciones. Crecer en el trabajo culminó en mí, dando un entrenamiento, con conocimiento de causa y con el Ex tomando nota. Entendí que el universo da las vueltas que quiere y que la ironía es parte de la vida, que incluso lo imposible pasa y que no puedo convencerme de que algo no sucederá, porque no controlo mi futuro.


El trabajo cambió, se abrieron posibilidades y en un año mis tareas, responsabilidades y retos se ampliaron, obligándome a desarrollar nuevas habilidades, enfrentarme a situaciones distintas y probarme que si puedo. El término frenemies adquirió completo sentido en mi vida y tuve que asumir que abrir el corazón trae sus riesgos en lo laboral, cuando los que fueron amigos dejaron de serlo. Aún así, opté por no volver a cerrar mi corazón. Porque ya no quiero vivir una vida con el corazón cerrado.


Cuando todo parecía estar volviendo a la calma, descubrí que en mi interior hay toda una faceta que yo desconocía. Ayer por primera vez hablé de ésta en voz alta con alguien diferente a mi psicóloga. Tener a alguien que no me juzga y a quien puedo aceptarle lo que me asusta, atrae y que entiende que aún estoy construyendo el significado del tema, me dio tranquilidad y la sensación de que no estoy sola.


Y otra buena noche, me encontré hablando con alguien que me generaba al mismo tiempo, atracción y rechazo. Al encontrar a Possibility-Boy temía estar repitiendo mi pasado y dudaba de qué era lo que realmente me gustaba, si él por lo que era o por su parecido con Open-Boy. Intenté hacer las cosas de manera diferente. Dejé mi corazón abierto, dejé que las cosas fluyeran y confié en mí, en el proceso que he hecho y en la sensación que él no me haría daño. Las cosas no fueron tan simples como yo hubiera querido y en un escenario ideal él y yo nos encontraríamos en un lugar donde tuviéramos la posibilidad de explorar lo que hay entre los dos. No creo que esto llegue a pasar, pero también soy consciente de que algo no termina de cuajar con él y que para rematar, él no tuvo la sensibilidad para despedirse como yo hubiera querido. Y para doblemente rematar, él no tuvo la necesidad de tener mayor cercanía antes de despedirse. Y esas tres cosas, sumadas a la certeza de que él vivió las cosas de forma completamente diferente, no las puedo obviar. Hoy tuvimos una larga conversación donde creo que finalmente se aclararon muchas cosas, pero también vi que me falta mucho para trabajar, que aún me cuesta mostrar lo que siento tal y como lo siento y que aún transmito barreras. Tengo miedo de volver al DF y encontrar que la tranquilidad que he sentido en estos días no es tan grande y que a cambio, hay una nueva ausencia. Él tiene confianza en lo fuerte que es nuestra amistad y yo quiero pensar que él seguirá siendo una parte importante de mi vida, porque ante todo, por él siento un inmenso cariño.


Y entre los diferentes hombres, en medio de los cambios laborales, las presencias y las ausencias, lo que más hice este año fue escribir. Construí una historia que está en camino, que es mi reto personal y que me hace crecer, pensar, sentir y ser mejor. Que es el mejor espacio para soltarme y sentirme bien.


Muchas cosas pasaron. Sigo en el mismo trabajo, sigo soltera, sigo viviendo en el mismo barrio. Pero soy otra. He recobrado la confianza en mí, en la vida, en el trabajo que hago, en la historia que escribo y en lo que puede suceder. Por fuera casi todo sigue igual. Por dentro, todo ha cambiado.


Y solo por eso… este año es importante.


Estoy decidida a que el 2012 sea el año en el que logre mis objetivos. Quiero que mi proyecto personal suceda y tener la fuerza para hacer mis metas realidad. Quiero ser la persona que hace que las cosas pasen y que se esfuerza por tener lo que realmente quiere y necesita. Además, quiero abrirme a más cosas nuevas, atreverme a nuevos retos, conocer más gente. Ante todo quiero seguir trabajando en mí, en tener una mejor relación con los que me rodean, donde yo tenga claro cuál es mi papel, donde los límites existan y se respeten. Quiero seguir conociéndome, quiero terminar de soltar los roles que no me corresponden, las ausencias que me hacen daño y los patrones que me impiden tener la vida que quiero. Por primera vez en mucho tiempo, siento que es posible encontrar a alguien que me quiera por lo que soy y a quién yo quiera, alguien que tenga claro quién es, que no le tenga miedo a sentir y que esté listo para construir algo a mí lado. Espero que esto suceda y el personaje aparezca; mientras tanto yo seguiré trabajando por estar bien, cómoda conmigo misma y en paz con lo que soy.

domingo, 30 de octubre de 2011

Deja Vu

Y entonces uno se encuentra con que la vida se repite. Que hay un amigo interesante. Con quien uno puede hablar. Y yo ya estoy cansada de las ironías.

Y no he podido dejar de comparar. Y de pensar que además de todo se conocen. Y de sentir que salir corriendo es absolutamente razonable. Que esto no es un do-over para ver si las cosas salen mejor ahora.

Pero tampoco quiero cerrar esa puerta. Y no sé exáctamente por qué. Por fin he aceptado dejar que mi corazón se abra y aunque estoy muerta del miedo, llena de prevenciones, no quiero seguir cerrando posibilidades.

Porque existe el chance de que este personaje, que se parece al otro, que viene del mismo lugar, en unas condiciones similares (pero mejores para mi corazón)... pueda llegar a hacerme sonreír por sí mismo y no por todas las similitudes.

Y esa posibilidad, es la que me hace no querer cerrar la puerta.

lunes, 24 de octubre de 2011

La innombrable o perder/perder

Aunque ni yo misma lo crea, lentamente he aprendido a cuidarme emocionalmente. Y eso en mi caso, significa no hacer preguntas para cosas cuya respuesta no estoy preparada.

Pero it's a learning process. Y una cosa es no hacer preguntas cuando el tema no sale y otra que le cuenten a uno sobre el personaje y yo tenga el autocontrol para no preguntar.

Hoy no lo tuve. Tattoo-boy decidió contarme sobre Open-Boy. Fue así como descubrí, que en otra ciudad, lejos de aquí, en un lugar que en mi vida he visitado, soy "la que no puede ser nombrada". Y que él esta bien, que ellos están mejor.

Y saber eso es un perder/perder. Por eso no lo había preguntado. Porque sabía que sin importar la respuesta... lo que me dijeran iba a doler. Si me decían que él esta mal, que las cosas siguen negras, me dolería saberlo, porque yo quiero que él este bien y sea feliz. Pero si me decían que esta bien y que es feliz... me dolería también, porque así yo sepa racionalmente que con él las cosas jamás hubieran funcionado, que yo necesito a alguien que sepa lo que quiere y que él no tiene las habilidades emocionales para estar conmigo... duele saber que él siguió adelante con su vida y hoy es feliz.

Y entonces vuelve la rabia conmigo misma de seguir sintiendo. Me da rabia saber que los meses han pasado, yo estoy bien, he vuelto a sonreir, logré conectarme (así fuera por un pequeño espacio en el tiempo) con alguien más y mi vida ha cambiado, pero de tanto en tanto, piso una de las minas emocionales y quedo con ganas de irme a llorar a mi casa.

La furia y el dolor ya no son tan fuertes como antes... ya no lloro frente a esta computadora sin consuelo, ya no siento que no puedo respirar y que su ausencia enmarca toda mi vida.

Pero hoy... hoy volví a sentir la tristeza de saber que no seremos. Que solo fuimos.

domingo, 19 de junio de 2011

Unfriend

Cansada. Ante todo lo que estoy es cansada. Cansada del dolor, de su ausencia, de extrañarlo todo el día todos los días, de sentir que todo es un esfuerzo. No duermo bien y no me siento yo misma.

Y llegué al punto donde dos botellas de vino, muchas cervezas, unos besos afortunados, su silencio y el apoyo de tres gringos fueron suficientes para darme el valor de sacarlo de Facebook. No quería, pero era necesario. No podía seguir viendo su perfil, paseando por sus fotos, esperando que algún día él volviera a conectarse. Y al hacerlo, comprendí que era lo que debía hacer. Las últimas conversaciones y reflexiones me permitieron entender lo que yo ya sabía: que él ha elegido no estar conmigo. Que de nada sirve que me envíe hermosas cartas diciendo que siente el mismo dolor que yo, porque él ha elegido ese dolor, él ha elegido no estar conmigo y no ser parte de mi vida. Y por más de que yo crea que él es correcto para mí, por más de que me haya amado por lo que soy y por más de que haya sacado lo mejor de mí, yo requiero alguien que elija estar conmigo todos los días. Así que, así sea solo por eso, él no es para mí. Porque al final, él decidió irse.

And I'll fight for my life. Porque es lo que hago, lo que soy y lo que he hecho desde que me comprometí a estar bien. Tan solo quisiera saber cómo derrotar la esperanza.

*** En una nota aparte pero relacionada, es extraño descubrir que sigo siendo la misma después de 10 años. Que sigo teniendo la misma idea de fidelidad, compromiso y permanencia. Pero al igual que hace 10 años, debo entender que él no esta y que por tanto, debo hacer mi vida lo mejor que pueda.


lunes, 6 de junio de 2011

And then you do something stupid...

Desde ayer tenía esa horrible necesidad de escribirle. Necesidad más grande que de costumbre. Esa horrible urgencia de decirle Hola. De recordarle que todavía existo así ya no sea nada en su vida. Y me había aguantado. Esta mañana una amiga me hizo toda una lista de los motivos para no hacerlo. Motivos reales, ciertos contra los cuales no puedo decir nada. Así que me ocupe. Me dediqué a mi trabajo y por algunas horas no pensé en él ni sentí su ausencia.

Y volviendo a la casa, cuando estaba a tan solo unas cuadras, Tattoo-boy llamó para invitarme a cenar. Dijo que moría de hambre y le dije que sí. Y luego dijo que tenía antojo de comida India. Y yo sabía que se refería a ese restaurante al que fui con Open-Boy, donde hablamos de la vida, su relación, mi trabajo. Donde soñamos que podíamos ser. Sabía que sería una mala idea pero también estoy cansada de huir de todo. Así que dije que sí.

Llegué tarde y Tattoo-boy ya estaba sentado. En la misma mesa, en la misma silla que se sentó Open-Boy. Quise salir corriendo. No lo hice. Me senté y sin pedirle permiso me tomé un sorbo de su cerveza. La mitad de la cena tuve un enorme nudo en la garganta. La otra mitad fingi que todo estaba bien, y cuando él habló sobre cómo a duras penas lo conozco no pude refutar nada. Y cuando me preguntó si yo me casaría con Open-Boy... sin dudarlo le dije que sí. Y tal vez sea una idiotez, tal vez eso sea aún más estúpido que el resto de las cosas, pero lo haría. No sé exactamente por qué. Pero hoy lo haría.

Así que regresé a la casa. Caminando despacio. Sin ganas. Subí los tres pisos, abrí la puerta, prendi la compu y le escribí.

Y sé que no responderá. Y espero poder lidiar con la diminuta esperanza de que lo haga. Trataré de aferrarme a la esperanza de que cuando abra el correo, simplemente sonría. Así yo nunca me entere de que lo hizo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

De la tierra de los lugares comunes a mi birthday wishlist


Llevo dos días oyendo cuanto lugar común existe, “todo pasa por algo”, “sino es para uno, no es para uno”, “lo mejor viene en camino”, “no era para ti”. Y sé que las personas que los dijeron los dijeron con la mejor de las intenciones, finalmente eran las personas más cercanas a mí y por esto, sé que solo buscaban darme ánimo y lograr que yo me sintiera mejor. Sus palabras en general no sirvieron de mucho, pero el sentirme querida, acompañada y comprendida, ayudó profundamente y logró el objetivo de sus palabras. Así que ando intentar pasar la página, terminar de olvidar las ilusiones creadas y seguir adelante.

Así que como parte de este objetivo, ahora estoy dedicada a pensar en las cosas bonitas de la vida. Y por ahora, lo más bonito es mi cumpleaños. Al igual que el año pasado, este no quería pasarlo en la ciudad y Tattoo-boy apareció al rescate. Y por las maravillas del destino podré pasar 4 días en su compañía y la de Open-boy mientras nos bronceamos, tomamos cerveza, nadamos y yo disfruto del cambio de rutina. Y como es mi cumpleaños, voy a permitirme pedirle al universo (o al que se anime) algunas cosas para el año 29:

  • Más días de vacaciones (para quedarme feliz en la playa)
  • Alguna visita de Colombia, este será el primer año que ninguno de mis amigos me visita y los extraño
  • Un bonito novio con quién tener una relación sana
  • Un gato
  • Una laptop nueva (la mía ha entrado en proceso de franca decadencia)
  • La motivación para levantarme temprano todos los días (sería maravilloso no odiar el despertador)
  • Una buena cámara
  • Lograr el proyecto personal
  • La constancia para avanzar en Las dos hermanas.
  • Un helicóptero para dejar de preocuparme por el tráfico del DF
  • Un avión muy rápido para ir a Bogotá cuando quiera
  • Una semana en Toronto con Pollo
  • Más vestidos
  • Y por tanto, más espacio en mi closet

No esta tan complicado, o ¿si?

miércoles, 20 de abril de 2011

¿detenida?

Tattoo-boy regresa el domingo de su viaje. Y mientras él ha viajado, conocido, experimentado, yo... yo sigo detenida. Y mientras escribo esa palabra me pregunto hasta dónde es cierto.

Fui a Colombia. Acompañé a mi mejor amiga casarse. Me reencontré con V, lo abracé y bailé en sus brazos. Lo oí decirme que me quiere como a nadie y pude sentir que seguimos siendo.

Terminé mi curso, me aseguré de encontrar otro y ahora estoy en un intermedio donde me ha costado profundamente seguir escribiendo.

La distancia con mis amigos siguió creciendo sin que yo sepa cómo frenarla. Duele pero no sé si es posible hacer algo. La situación me ha regresado a mi adolescencia, con la diferencia de que yo ya no soy la misma y no sé si tiene sentido alguno pedirle a la gente que regrese.

Y me mudé. Escribo en una sala que hasta ahora empiezo a sentir como mía. En un edificio distinto, sin poder callar la pregunta ¿tomé la decisión correcta?

Y empecé a idear un ruta para mí. Con una fecha -octubre- y unas posibilidades específicas.

El problema entonces es que tal vez ha sido una época de soledad, de hacer las cosas por mi cuenta, de estar cerca de las amigas de la oficina, lejos de lo que consideraba mi mundo y sin un hombre-del-momento.

Y si tu corazón ya no va mas
si ya no existe conexión con los demás
si estas igual que un barco en alta mar
tirate un cable a tierra.


Y entonces, mientras buscaba esa canción, esa frase en particular para pegarla aquí, encontré la última estrofa.... en la cual tal vez deba empezar a creer:

No creas que perdió sentido todo
no dificultes la llegada del amor
no hables de más, escucha el corazón
ese es el cable a tierra


lunes, 7 de marzo de 2011

Sobre el acupunturista

Ahora voy al acupunturista. Voy porque desde que me fui a Galápagos estoy con tos, lo cual significa que hace 3 meses ando sacando medio pulmón cada 20 minutos. Y ya me cansé de los médicos tradicionales y sus remedios que no me sirven para nada.

Y a diferencia del cliché que uno tiene, mi acupunturista no es un chinito que mide 1.50 y habla como el de Karate Kid. Mi acupunturista es un argentino súper churro, alto, flaco y de pelo largo. Obvio yo quedé matada desde la primera cita. No me importó que se vistiera todo de blanco o que me pusiera un CD con Enya.

El viernes fue mi segunda cita y tuvimos la misma dinámica, saludo con abrazo, olor a incienso, música nueva era al fondo (por cierto, creo que solo tiene un CD y eso debe demostrar que es un alma superior porque yo oyendo todo el día los mismos canticos celtas, estilo el señor de los anillos y mato al primero que se me atraviese) y su acento porteño que tan bonito me parece.

Como cualquier médico preguntó por los avances del tratamiento y de repente me preguntó por qué había estado triste durante las 3 semanas que pasaron entre cita y cita. Le dije que por la ida de tattoo-boy. Y antes de que me diera cuenta estaba en llanto. Incontrolable y sin fin. Llanto. Un llanto que ni se paró del todo con las agujas que me puso en todas partes.

Creo que fue bueno. Creo que lloré lo que no había llorado por tattoo-boy pero también creo que lloré por todas las otras cosas que me tienen infeliz. y finalmente, ¿qué mejor lugar para llorar que aquel donde te clavan agujas en la nariz, frente y demás?


domingo, 27 de febrero de 2011

Las cosas de las que uno no se da cuenta

Unos seis meses antes de venir a vivir a México conocí a alguien. Trabajábamos juntos y teníamos una química increíble. A mí me gustaba pero sólo le veía PEROs: menor que yo, era mi editor y yo me iba a ir del país. Así que mejor no ponerle atención a lo que sentía. Muy pronto me convení que no sentía nada por él. Que era un buen amigo con el que a veces pasaban cosas pero que mientras yo tuviera claras las cosas, todo estaría bien. Y nos acercamos más y más pero yo siempre estuve segura que no sentía nada de fondo. Sólo amistad.

Y entonces me vine a vivir a México. Y de repente me encontré con que sentía un hueco enorme, que saber que ya no nos veríamos y que por cosas de la vida, jamás podría estar con él en una relación de pareja me partían el alma. Nunca me di cuenta que estaba enamorada y hasta hoy no sé si realmente lo estuve. Pero lo que si es claro es que mis sentimientos por él eran mucho más grandes de lo que me permití saber. Al día de hoy sigue siendo una de las personas que más quiero en la vida y de los pocos que me hacen sentir que tendría un mundo si volviera a Colombia.

Y entonces, tres años después, hoy me doy cuenta que el vacío que siento es más grande del que pensé que sentiría. Que aunque siempre he sabido que con Tattoo-boy no hay nada real y ni siquiera una posibilidad de algo, se ha ganado un espacio en mi vida y en mi corazón. Y tal vez sólo estoy triste porque ya no tendré con quien ir a cine los domingos, con quien arruncharme a ver películas, ir a cenar entre semana ni con quien pensar en voz alta. Y no es que nos vieramos tan seguido, y yo con mis commitment issues puse mil barreras y este año tomé la decisión de verlo menos en preparación para su partida. Y aún así estoy triste. Y sé que lo voy a extrañar.

Y no puedo dejar de preguntarme a qué horas pasó esto.

domingo, 20 de febrero de 2011

¿Nada que decir?

Desde que llegué de mis vacaciones en Colombia he tenido la sensación de que nada pasa. Que no hay nada que contar respecto a mi vida. Parece que todo lo que hago es trabajar, ir al gimnasio, voy al curso de escritura y las ocasionales salidas con mis amigos. Pero nada extraordinario ni raro. Nada relevante. Del trabajo no me gusta hablar cuando estoy fuera de éste y qué puedo decir respecto al gimnasio? Así que siento que no tengo nada que contar.

Y esto me ha generado una extraña sensación. Y he pensado mucho en por qué siento que no tengo nada que contar. En los correos a mis amigos en Colombia, la frase, no hay nada que contar, sale en cada uno. Y eso no me gusta. Siento que no estoy avanzando en mi vida.

Y de repente, se me ocurrió que la razón por la que siento que no hay nada que contar es porque no hay nada que contar respecto a mi vida amorosa. Porque he leido libros interesantes, ido a cine, escrito cosas chéveres, he participado en proyectos, estoy en cuentas nuevas en la oficina, me he visto con amigos que no veía hace tiempo, etc. No han pasado grandes cosas pero si he vivido cosas.

Entonces me pregunto, ¿la del problema soy yo? o ¿somos todos? ¿alguien más se siente así? Tengo la idea que es una postura más femenina. A las mujeres se nos va la vida hablando acerca de los hombres, de los que están, los que no están, los que quisieramos que estuvieran y los que estuvieron. Y cuando esta uno en un momento de la vida, como yo, donde no hay hombres en el horizonte... se siente un vacío temático sin fin.

Y claro que me siento extraña de no tener absolutamente nada en mi vida amorosa. Durante años he tenido alguien que me distrae. Así no sea nada serio, relevante o determinante, alguien ronda por ahí. Pero desde que volví no hay en quién pensar. Tattoo boy es un poco la excepción a estas palabras pero en la medida en que ya lo tengo claro y que me he alejado por mi propio bien, tampoco ni siquiera lo veo. Así que cuadno me preguntan si hay alguien, la respuesta invariablemente es que no hay nada. Ni siquiera una ilusión. Y por algún extraño motivo, siento que las cosas serán así por un buen tiempo. Tal vez sea lo mejor.

Tan sólo quisiera que eso no me generara la sensación de que no hay nada que decir.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Sobre el fin de semana...

Jugamos al juego de acercarnos y alejarnos. y esta bien, porque al final del día creo que los dos sabemos que mejor de lejitos...

lunes, 13 de septiembre de 2010

Que para lo de la loba herida

De acuerdo con el novio-número-dos, la loba herida es aquella mujer que esta dolida porque alguien que ya no le interesa está con alguien más. Suena tonto y no sé si a los hombres les pase. Pero a nosotras nos pasa. Y mucho.

Y es lo que me pasa con Tattoo-boy. Desde que las cosas empezaron a darse con él, yo tenía clarisimo que no es el chico para mí. Aunque es inteligente y divertido y tiene cosas buenas. No es para mí. Somos totalmente distintos en términos de rutinas, gustos y actividades. Él es niño fiesta y yo soy niña hoy-es-martes-me-tengo-que-ir-a-dormir-mañana-trabajo. Y aunque a mí las niñas de la oficina me tildan de alternativa, en su mundo yo soy una yuppie, fresa, que usa ropa corporativa. Me miran raro cuando hablo de cumplir horario y no entienden que yo no pueda simplemente no levantarme a trabajar porque estoy cruda.

Pero con todo y eso, salíamos. Tengo la idea de que él en un momento se acercó a mí. Y yo no me dejé. Y el timing no nos ayudó. Teníamos algo chévere. A veces ibamos por un trago, a veces a cenar, de vez en cuando a cine. Y a veces pasaban cosas y a veces no. Y aunque eso me confundía, en el fondo nunca quise saber realmente qué quería él. Porque como bien he aprendido, uno no pregunta lo que no quiere saber. Así suene feo, era un plan B divertido.

Yo sabía que él salía con otras niñas. Hubo esa niña que le escribía cosas en su Wall de Facebook y que me generaba estrés porque me parecía needy, clingy y medio detestable. Pero él seguía apareciendo y yo seguía sabiendo que él no es para mí, como diría la canción de Fanny Lú.

Y entonces el viernes, en un momento de sentirme frustrada, decidí entrar un minuto a Facebook a olvidarme del mundo y me encontré en mí newsfeed una foto suya con el comentario: Tengo novia en el DF. Arghhh vida hp. Loba herida al 100. Y hoy decidí hacer mi actividad favorita, el cyber-stalking y encontré una entrada en su blog donde le cuenta al mundo que tiene novia. "So I have a girlfriend!!! Her name is XXX and she’s totally cool. I haven’t had a girlfriend since like sept of 2006 or something". Luego cuenta que no sabe muy bien cómo funcionará la cosa pero que esta contento.

Y yo de nuevo me ericé con mi alma de loba herida. Que si, que no era para mí, que jamás me lo tomé en serio, que si hubiera querido hubiera hecho alguito más, pero no importa. Me molestó. Hoy me molestó un poco menos que el viernes, pero creo que es el cansancio extremo en el que ando que ya no me deja ni sentir rabia.

Esta bien. Al menos no es con la niñita detestable.

lunes, 16 de agosto de 2010

Cosas varias


Hoy me vine a mi casa en bicicleta. Debo confesar que me sentí súper europea. Y me encantó. Últimamente he encontrado que ciertas cosas muy sencillas me hacen muy feliz. Cosas como por ejemplo, tomar una ecobici y no caerme. Suena súper tonto, pero yo estaba convencida que si lo hacía me caería y estutanaría. Y aunque no seré la mejor ciclista del planeta, las tres veces que me he subido desde que saqué la tarjeta, no me he caido. Y eso me hace feliz.

***

Creo que es motivo de gran celebración que en México la corte avale la adopción gay. Y mientras soy feliz recuerdo la discusión del otro día con un personaje que insistía que si yo era tan pro-derechos gay, debía ser porque soy lesbiana en el fondo. Sorry baby, no lo soy. Simplemente estoy convencida que no podemos seguir teniendo ciudadanos de segunda clase. Que todos debemos tener los mismos derechos y responsabilidades. Así que hoy estoy muy feliz, porque creo que es un gran paso que este país ha dado. Sé que Colombia tardará muchisimo más en hacerlo, pero ojalá lo haga.

***

El sábado conocí a un chico interesante. Más allá de él, últimamente he vuelto comprobar eso que le dice a uno todo el mundo y que es tan díficil de hacer en la vida real: dejar de buscar y las cosas llegan. Ahora que he decidido concentrarme en mí, que estoy haciendo cosas que me gustan e interesan, que me metí en mi curso de lectura (ya casi empieza!) y que estoy sacando endorfinas a la fuerza (literalmente), aparecen personajes y más allá de eso... pasan cosas buenas.

***

The sad note.... Tattoo-boy has started saying that he will leave Mexico at the end of the year.


viernes, 7 de mayo de 2010

El silencio de Tattoo-boy

Tattoo-boy es uno de esos chicos que no he podido definir. Primero fue mi amigo. Y era chévere. Era un amigo con el cual pasar el rato, salir a veces y tomarme unos tragos. No es mi estilo y por tanto, era fácil verlo sólo como un amigo.

Y una noche, al despedirse me besó. Y su beso me gustó. Pero me generó conflicto porque yo no lo veía como nada distinto a mi amigo para salir de vez en cuando. Pero volvimos a salir y volvió a besarme y volvió a gustarme. Y antes de que me diera cuenta empezó a ganar terreno. Y en la medida en que ganaba terreno me daba cuenta que las etiquetas que le había puesto inicialmente, no lo definían completamente. Yo veía a Tattoo-boy como un niño dedicado a la fiesta, que toma mucho y que no se salía de ese esquema. Y de repente me di cuenta que sabía quién era Michel Foucault y que escribía y que era más que el niño fiesta que yo veía. Y empezaron a llegar mensajes coquetos. Y yo empecé a pensar en él más de lo que esperaba.

Y entonces se fue de vacaciones. Y muchas cosas pasaron. Cosas de las que no estoy lista para escribir aquí, pero digamos que fueron cosas que me paniquearon un poco. Por su parte, estoy segura que no pensó mucho en mí durante sus vacaciones ya que precisamente estaba de vacaciones. Pero volvió y el mood cambió. Ya no nos vimos tanto, ya no hubo mensajes. Inicialmente puse distancia. Pero luego traté de volver a la normalidad. Lo invité a comer esta semana de incapacidad y me dijo que no. Le mandé un mensaje de texto el cual no respondió. Su silencio se hizo grande.

Mientras tanto en su página de Facebook una niña le deja mensajes en el wall y le hace caritas. Y yo empiezo a creer que algo sucede ahí. Y siento algo parecido a los celos.

No sé si es capricho, si es el sentir que mi arroz en bajo se enfrió o la furia del rechazo. No sé si es el sentir que nuevamente si hubiera hablado a tiempo las cosas podrían ser diferentes. Y escribo esto y sé que jamás creí que las cosas pudieran ser serias con él. Y cuando lo pienso y soy honesta conmigo misma, lo que verdaderamente me molesta es que perdí a mi amigo para salir.

*** Decisión: intentaré hablar con él. ¿Qué es lo peor que puede pasar?