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domingo, 14 de octubre de 2012

On my own

Decidí no seguir en terapia. Tras un larguísimo año de muchas, muchas sesiones decidí que es hora de dejar de ir. 


Las últimas sesiones habían sido extrañas al descubrir que no había nada de lo que yo quisiera hablar. Cada día tengo más claro qué es lo que quiero, qué necesito y tengo mucho más presente qué debo hacer para estar bien, para dejar atrás tantas concepciones erróneas que tenía de mí cuando llegué a ese consultorio... que a mí me cuesta muchísimo que alguien me guste, que soy muy intensa para vivir en México, que nadie va a apreciarme por lo que realmente soy... tantos que. 

Ahora mi corazón ya no llora por Open-Boy. Además, entendí que cuando me siento sola, siento que lo extraño porque es más fácil sentir ese vacío con una forma específica que extrañar un abstracto. Y pude entender que gran parte de las razones por las cuales llegué al punto en el que estaba antes de conocerlo fue por el vacío que dejó mi abuelo cuando se murió. 

Aprendí a ponerme a mí primero y no dejar que hicieran conmigo lo que querían, incluso si eso significaba dar una batalla cada tres segundos con Mr. M quién nunca quiso oír mi voz, pero yo peleé intensamente por tener un lugar en la relación. 

Hoy la tarea es poner todo lo que aprendí de mí misma en la práctica. Darme mi lugar en el mundo y en las relaciones que tengo. Saber imponer los límites para que no pasen por encima mío pero sin que se conviertan en barreras que no dejan pasar. 

Me da susto no poder, pero confío en mí. Siento que es un buen momento en mi vida y que es hora de hacerlo sola sin la safety net que es la terapia. 

Y anoche... anoche di un primer paso al atraverme a decir lo que pienso y quiero... y eso siempre es bueno. No sé cuál será el resultado, si habrá un resultado pero al menos yo estoy tranquila con cómo hice las cosas. 


lunes, 4 de junio de 2012

The moment just passes you by

Michael O'Neill: Kimmy says if you love someone you say it, you say it right then, out loud. Otherwise, the moment just...
Julianne Potter
: Passes you by. 

Y así uno crece creyendo que las palabras son importantes, que las cosas que se callan pesan cuando la vida se encarga de que uno ya no las pueda decir jamás. Sin darme cuenta a qué horas, en mi cerebro se creó una unión la idea de silencio y la de informalidad. Tantos días de no decir lo que siento, quiero o espero, por esa maldita lógica de "y a cuenta de qué le voy a decir eso" o peor aún por el espantoso miedo de "si le digo eso, se va a ir y yo me quedaré sola".

Y ahora debo enfrentar un silencio distinto. Hacer un leap of faith para creer que las acciones son palabras, que no hay informalidad y que aún cuando no tengo los indicadores para saber cuándo algo es importante... las cosas son importantes y los sentimientos están ahí. Pero no sé si pueda o deba hacerlo.  Y no sé cuál es el punto intermedio donde los dos nos sintamos cómodos y las cosas continúen fluyendo.






Y lo que menos quiero es que the moment just passes us by.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Entre el miedo y la confianza


Un par de personas que conozco andan tristísimas porque sus bonitas relaciones terminaron. Estas personas hace un par de semanas o meses eran los que uno siempre quiere odiar porque destilan felicidad y curlisería. Gente que se veía a sí misma ya del otro lado, que sentían haber encontrado al amor de sus vidas y para quienes, como en una buena película mala, la búsqueda de la felicidad había terminado. 

Y ahora andan en drama. 

Y aquí ando yo... feliz. Contenta con mi vida. Sintiéndome a gusto en la oficina, en la casa, en la vida social. Y sí algo he aprendido en la vida es que nada es para siempre, ni el dolor ni la felicidad duran. Gabriela me pasó un link a una historia llamada I'm happy and it's scary as hell Y entiendo perfecto el sentimiento: 

So I'm the happiest I've ever been in my life, and simultaneously afraid to acknowledge, enjoy or talk about it. And I'm pretty sure a piano or something is going to fall on my head at any moment.
Por algún extraño motivo yo no tengo tanto pánico. Sé que mi felicidad actual es fruto de mucho trabajo, de haberme dedicado a mí y a sacar el valor para destapar una olla interna, llena de dolores, tristezas, angustias y vergüenzas. Y por eso, sé que cuando el momento de plenitud pase -porque pasará- yo podré lidiar con las cosas y podré enfrentarlas de una forma distinta. 

Pero en este escenario... claramente hay un punto que no depende solo de mí: Mr. M. Con él, la sensación de que la vida funciona y que por fin I'm getting the break I deserve, ha sido completa... Y siento que las cosas funcionan, que son reales, que en ambos lados estamos igual de felices y de conscientes de lo grande que ha sido encontrarnos... que los dos sentimos que It feels right... Tengo la tranquilidad de saber que incluso si mañana se cayera en aquel hoyo negro donde desaparecen los personajes, yo podría rearmar las cosas para seguir estando bien.... 

Pero a veces... cuando veo a estas personas que pasaron de la felicidad total al dolor... no puedo evitar que me de miedo. No quiero tristeza. No quiero que las cosas se dañen con él. Pero por fin he cambiado... y ya no salgo corriendo por el miedo a salir herida. Aquí estoy y no me muevo. Y trato de pensar que estoy haciendo las cosas de manera sana, haciéndolas bien para no llegar a los días de tristeza. Para que todo sea realmente diferente.

domingo, 26 de febrero de 2012

10K!

Cuando escribí mi resumen de fin de año, señalé "Por fuera casi todo sigue igual". En ese momento me refería a la dieta que llevo haciendo desde finales de octubre. Hoy, varios meses después, he perdido 10 kilos. Me veo distinta. Y ha sido un proceso extraño en mi vida.

Yo no soy la niña que hace dieta. Al empezar a trabajar en la oficina y verme rodeada de niñas que solo hablaban del tema, pensé en hacerla. Quién diría que la presión de grupo sigue afectandome tantos años más tarde. Pero sus dietas eran mexicanas y yo podré querer bajar de peso pero no quiero cambiar de nacionalidad y no estaba dispuesta a comer nopales, chilaquiles y demás. Así que no lo hice. Pero cuando tuve el accidente supe que no podría volver al gimnasio en mucho tiempo y no quería que eso me afectara. Coincidió con que Mariana había ido a un nutriólogo (que viene siendo lo mismo que nutricionista, pero como bien dice Pollo suena a aquel que trata a las nutrias) que tenía una dieta bastante sencilla de hacer y que no implicaba tanto problema.

Y así inicié un proceso que debo decir ha sido más sencillo de lo que esperaba. A excepción de la semana que me prohibieron las frutas, no he pasado hambre ni he sufrido como otros. Lo he hecho porque quería pero sin la presión de bajar determinado número de kilos o ser de cierta talla. Yo simplemente quería verme mejor y sentirme mejor.

Los cambios han sido visibles y a mí aún me cuesta un poco de trabajo adaptarme a mi nuevo cuerpo, sigo buscando tallas que ya no me sirven y aún me pienso como antes. Ha sido extraño descubrir que mi cabeza va más lento y que aún no me hago a la idea de lo diferente que me soy.

Cosas que no esperaba han pasado, como que mis dedos y mis muñecas también se han adelgazado por lo que ahora ni mis anillos me sirven. Y claro, esta la disminución de mis boobs, que es lo único que no me ha gustado porque era algo que realmente me gustaba de mi cuerpo. Me siento diferente y no puedo dejar de preguntarme sobre mi atractivo físico.

El proceso además me ha mostrado cosas sobre la gente. Mientras en México todos los que me rodean saben que estoy a dieta, decidí no contarle a los de Colombia por el miedo a que al ir en diciembre me encontrara con el "pero no has bajado tanto" o alguna idiotez similar. Así que cuando llegué con mis 8 kilos de menos vi que en la mayoría de los casos los hombres eran directos al mencionar que estaba más flaca y las mujeres hacían alguna alusión a "te ves muy bien" solo algunas, señalaban directamente el cambio.

Y es tonto, y muestra mis inseguridades pero a veces aún me genera un poco de conflicto cuando alguien no se da cuenta del cambio. Entonces siento que en realidad no es tan grande, a pesar de que ya nada de mi ropa me queda, y racionalmente sé que la transformación es real. Supongo que es cuestión de seguir trabajando en mí y en la confianza que tengo.

Nuevamente quiero agradecerle a Mariana, mi gurú en dietas que me ha dado tips, me ha animado a seguir y me ha ayudado a que todo este proceso sea mucho más fácil. Realmente agradezco tener amigas como ella en mi vida.

Ahora solo espero poder mantenerme, continuar con las nuevas disciplinas, hábitos y rutinas que he implementado para ser más sana y seguir sintiéndome bien.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Posibles respuestas

He seguido con los para qué rondando mi cabeza. Tratando con todo mi corazón de no pensar en por qué de la nada aparece otro personaje que no solo me recuerda al que me esfuerzo en dejar atrás, sino que además, consolida el patrón de encontrar hombres que me encantan, con quienes me conecto pero que por supuesto, no viven aquí y son imposibles.

Entonces me concentro en para qué. Para qué apareció Possibility-boy.

Aún no lo tengo del todo claro, estoy en la mitad de la historia y no puedo ver the big picture...

Pero hoy me aventuro a pensar que es para crear nuevos recuerdos.

Y hoy, eso se siente increíblemente bien.

domingo, 3 de julio de 2011

Un poco más cerca

Este fue un fin de semana familiar. Unas tías vinieron y yo me dejé querer y consentir. Hablé de política colombiana, chismes bogotanos y noticias familiares. Y disfruté infinitamente de la sensación de tener a mi familia cerca, a esas personas que me quieren por encima de todas las cosas y que están incondicionalmente para mí, sin importar qué tan cerca o tan lejos me encuentro.

Luego de las cosas difíciles que han pasado en mi familia, todos hemos cambiado. A todos el dolor nos tranformó. Así, durante la sobremesa de hoy, oí hablar sobre la importancia de incorporar la felicidad y la risa en la vida. De dejar la tristeza sin importar qué tan difícil hayan sido las cosas. Fue una conversación entre una mamá que el año pasado estuvo a punto de perder a su hija, y una viuda de apenas 38 años.

Y tuve que aceptar que es cierto. Que la tristeza debe tener fin. Uno debe obligarse a sí mismo a que tenga un final. Y sé que yo tengo que seguir obligándome a estar bien y a ser feliz. Es cierto que todos los días todavía extraño a Open-Boy, que aún se me parte el corazón cuando me doy cuenta de que su silencio y su ausencia son definitivos, que aún hay días en donde lo único que quisiera es poder tenerlo a mí lado. Pero también es cierto que he vuelto a sonreir, que he recordado que puedo estar bien. A veces lo logro por mí misma sin ayuda de nadie, a veces sonrío porque el Sol ha salido. Y cada día, comprendo un poquito más que si él se fue, es porque no es para mí.

Sé que llegará el día en que él no duela. Sé que llegará el día en que no lo extrañaré. Sé que llegará el día en que estaré bien y seré feliz de nuevo. Y hoy... empiezo a creer que ese día esta cerca.

martes, 28 de junio de 2011

Ginebra para el alma

Tengo gata nueva. Y adoptarla, creo que ha sido la mejor decisión que he tomado en mucho tiempo. Anoche dormí abrazada a ella y hoy amanecí sintiéndome bien.

Han sido buenos días en los que he empezado a ver las cosas desde otra perspectiva y he empezado a creer que como todo el mundo dice, this too shall pass y habrá cosas buenas esperándome al otro lado de este largo y oscuro tunel. De repente, me he encontrado pensando en otras cosas, otras personas y otras posibilidades... y así no sepa que pasará en el futuro, el pensar con ilusión en éste, es la señal de que las cosas están mejorando.

Y voy a dejar que el cariño animal, me ayude a sanar, a curar tantas heridas, que rompa el silencio y la ausencia que tanto daño le hacen a mi alma. ¡Bienvenida Ginebra!